La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés
Me encantaría comenzar este primer escrito, aclarando que, si bien es cierto que el motivo principal para alzar mi vista del bordado y poner mis dedos a trabajar en un teclado (y no con mis amados hilos), se debe a la reciente “guerra” puntocrucera, esta autora no pretende gastar su energía en avivar la llama, sino en darle voz a la verdad.
"DARLE VOZ A LA VERDAD"
La verdad es subjetiva y todas las historias tienen su parte de verdad, al menos para quien la cuenta.
Cuando contamos una mentira, y además, somos conscientes de ello, nos repetimos tanto a nosotros mismos “esta es la verdad” que terminamos por creerlo, necesitamos creerlo, porque si no nos creemos a nosotros mismos, ¿Cómo pretendemos que lo haga el resto?.
La mentira, es una armadura de cristal tras la que muchas personas se sienten protegidas y la verdad (o su verdad), un arma con el que atacar.
Por esa razón, cuando alguien intenta usar una verdad, para descubrir una mentira, se inicia una guerra.
Y yo me pregunto, ¿es válido que una persona, por defender su falsa verdad, dañe la paz del resto de una comunidad?.
Esta autora tiene claro que no.
Es cierto que de algún modo, todas las personas somos las protagonistas de nuestra propia “película” y el resto no son más que el reparto secundario, pero jamás debemos pretender ser el actor principal de la obra de otro, pues el mundo queridas, no gira ni sobre nuestras cabezas, ni sobre nuestras labores.
Dejen de pensar que son la estrella de las películas de otros.
Dejen de creer que su existencia, labores, colaboraciones, comentarios, post e historias efímeras (que se capturan y se pasan de grupo en grupo) son la razón por la que cientos de artistas bordadores que forman de la comunidad del punto de cruz se levantan cada mañana.
La comunidad de punto de cruz de habla hispanohablante, debería ser (como por suerte otras lo son), un lugar de reunión y de creatividad, donde artistas y artesanos de todos los rincones del globo, comparten su experiencia, sus trucos y el orgullo de sus trabajos, pero sobre todo de su compañía.
Sin embargo, tendréis que admitir que últimamente, esta, nuestra comunidad, ha dejado de ser un lugar de paz y disfrute, para convertirse en una carrera para la que muchas no hemos entrenado, y que nos agota solo el hecho de pensar, que si no corremos saltando obstáculos y esquivando proyectiles verbales ocultos en grupos privados (que de privacidad tienen poco), quedamos fuera de este juego.
"ESQUIVANDO PROYECTILES VERBALES"
Que si no jugamos bajo las mismas reglas que las supuestas estrellas o nos atrevemos a pensar diferente, somos borregos, esbirros o cualquier calificación que ellas decidan darnos, porque por lo visto, el punto de cruz ya no se trata de bordar, sino de brillar.
Es digno de lamentar que la verdadera esencia de este maravilloso pasatiempo, se vea deshilachada por esas manos visibles que han pasado a ser jueces, jurados y verdugos.
Que siendo una comunidad tan grande y rica en estilos, técnicas y labores, se vea reducida a dimes y diretes.
Y no, queridos lectores, no os asustéis ni penséis que esto es una caza de brujas y que esta autora solo abrirá el cajón de trapos sucios.
También abrirá el de los trapos limpios, porque hay personas que lo están haciendo maravillosamente bien, que se esfuerza por crear un ambiente lúdico y de calidad, y son esas las personas que merecen brillar, pues sin ser estrellas ni pretendiendo serlo, iluminan el universo puntocrucero que realmente merece la pena ver.
"Y SON ESAS PERSONAS LAS QUE MERECEN BRILLAR"
Me despido con mí más sincero cariño y apoyo a todas las personas que ansían la paz en una comunidad que rara vez está en calma.